
Nos miramos en la arena frente al mar
cuando mi mano dormia sobre tu rodilla
en el momento en el que no podemos besarnos a escondidas
cual vino blanco de especias y caricias
granada, que regala tus labios bañados de azahar
y suspiros al azar
[vuelve al principio del blog y seleccionalo]
mientras jugamos al despertar
a hechizos que no morirán jamás
espero que sea un si
muy bonito, majo, pero i-le-gi-ble
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